domingo, 13 de diciembre de 2015

PAULO FREIRE: LA EDUCACIÓN COMO MÉTODO


LA EDUCACIÓN COMO MÉTODO
Los métodos que Paulo Freire menciona,que a continuación se anunciara:
El método de enseñanza de la alfabetización que propone Paulo Freire comprende tres fases. La primera fase se denomina estudiar el contexto. En esta fase un equipo estudia el contexto en que vive la población con el fin de determinar el vocabulario común y los problemas que confronta la gente en un área particular. Para averiguar esto se obtiene palabras de la propia población a través de conversaciones informales. La tarea de dicho equipo es registrar de manera fidedigna las palabras y el lenguaje que utilizaban las personas durante la conversación informal.
La segunda fase se denomina Seleccionar palabras de entre el vocabulario descubierto. En esta fase se toma cuidadosamente nota de todas las palabras sugeridas durante las conversaciones informales con la población, y el equipo escoge aquellas que están más cargadas de sentido existencial y son relevantes para la gente. El equipo no sólo pone interés en las expresiones típicas de las personas sino también en las palabras que tienen para ellas mayor contenido emocional. Estas palabras —Freire las llamaba PALABRAS GENERATIVAS— tienen la capacidad de generar en los/as estudiantes otras palabras. El criterio más importante para la selección de una palabra por parte del equipo es que ésta debe tener la capacidad de encarar la realidad social, cultural y política en que vive la población. La palabra tiene que significar y sugerir algo importante para la gente. La palabra debe proporcionar un estímulo tanto mental como emocional para los/as estudiantes.
La tercera fase se denomina El proceso real de alfabetización y abarca tres subfases: las sesiones de motivación, el desarrollo de materiales de enseñanza y la alfabetización propiamente dicha (decodificación).
La sesión de motivación tiene que ver con la presentación de gráficos, sin palabras, por parte del coordinador. Esto con el propósito de provocar entre los/as estudiantes algún tipo de debate y discusión acerca de la situación (o situaciones) en que vive la población. De esta manera los/as estudiantes analfabetos/as se ven a sí mismos/ as en el proceso de aprendizaje y reflexión asistidos, con el fin de promover la conciencia de grupo.



PAULO FREIRE: LA EDUCACIÓN COMO PRÁCTICA DE LA LIBERTAD



PAULO FREIRE Y EDUCACIÓN


Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los alumnos no han hecho.

Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos.

Enseñar exige la corporización de las palabras por el ejemplo.

Enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando.

Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad.

Enseñar exige saber escuchar.

Nadie es, si se prohíbe que otros sean.

La Pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación.

No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión.

Decir la palabra verdadera es transformar al mundo.

Decir que los hombres son personas y como personas son libres y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa.

El hombre es hombre, y el mundo es mundo. En la medida en que ambos se encuentran en una relación permanente, el hombre transformando al mundo sufre los efectos de su propia transformación.

El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas.

Solo educadores autoritarios niegan la solidaridad entre el acto de educar y el acto de ser educados por los educandos.

Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre.

La cultura no es atributo exclusivo de la burguesía. Los llamados "ignorantes" son hombres y mujeres cultos a los que se les ha negado el derecho de expresarse y por ello son sometidos a vivir en una "cultura del silencio.

Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra.

Defendemos el proceso revolucionario como una acción cultural dialogada conjuntamente con el acceso al poder en el esfuerzo serio y profundo de concientización.

La ciencia y la tecnología, en la sociedad revolucionaria, deben estar al servicio de la liberación permanente de la HUMANIZACIÓN del hombre.



Paulo Freire. La educación como práctica de la Libertad:
La obra de Paulo Freire, esta marcada por una profunda pasión por la libertad humana, y al mismo tiempo, una rigurosa y siempre renovada búsqueda de una pedagogía de la emancipación, generadora de “democracia militante”. Su filosofía de la educación se basa en una pedagogía volcada en la práctica, en la acción transformadora: "la mejor manera de pensar, es pensar en la práctica" decía.

Su pedagogía rechaza la idea de neutralidad por considerar que "la neutralidad no es posible en el arte educativo y en el acto educativo” y él desde luego apuesta por los más desfavorecidos.

En “Educación como práctica de la libertad" plantea que la educación puede ser vía de cambio, camino de libertad para excluidos y oprimidos, herramienta, por tanto, de liberación; idea que comparto plenamente; pero no de una forma ingenua “si es verdad que la ciudadanía no se construye apenas con la educación, también es verdad que sin ella no se construye la ciudadanía”


PAULO FREIRE: ¿QUÉ ES ENSEÑAR?


PAULO FREIRE: ¿QUÉ ES ENSEÑAR?(video)
  1. Según Freire, la educación debe comenzar por superar la contradicción educador- educando. Debe basarse en una concepción abarcadora de los dos polos en una línea integradora, de manera que ambos se hagan a la vez "educadores y educandos".
    Es imprescindible que el educador humanista tenga una profunda fe en el hombre, en su poder creador y transformador de la realidad. El educador debe hacerse un compañero de los educandos. Es necesario comprender que la vida humana sólo tiene sentido en la comunión, "que el pensamiento del educador sólo gana autenticidad en la autenticidad del pensar de los educandos, mediatizados ambos por la realidad y, por ende, en la intercomunicación" . El pensamiento sólo encuentra su fuente generadora en la acción sobre el mundo, mundo que mediatiza las conciencias en comunión. De este modo, se hace imposible pensar la superación de los hombres sobre los hombres.
    De esta manera, la educación "... ya no puede ser el acto de depositar, de narrar, de transferir conocimientos y valores a los educandos, menos pacientes, como lo hace la educación "bancaria", sino ser un acto cognoscente.
    Como situación gnoseológica, en la cual el objeto cognoscible, en vez de ser el término del acto cognoscente de un sujeto, es el mediatizador de sujetos cognoscentes, educador, por un lado; educandos, por otro, la educación problematizadora antepone, desde luego, la exigencia de la superación de la contradicción educador-educandos. Sin ésta no es posible la relación dialógica, indispensable a la cognoscibilidad de los sujetos cognoscentes, en torno del mismo objeto cognoscible". De esta manera, el educador ya no es sólo aquel que educa, sino también aquel que es educado por el educando en el proceso de educación, a través del diálogo que se sostiene.
    Tanto el educador como el educando son a su vez educando y educador en un proceso dialéctico. Es así como ambos se transforman en sujetos centrales del proceso en un crecimiento mutuo; aquí la autoridad requiere estar al servicio, siendo con las libertades y en ningún caso contra ellas. "Ahora, ya nadie educa a nadie, así como tampoco nadie se educa a sí mismo, los hombres se educan en comunión, mediatizados por el mundo" .
    A su vez, los educandos no son dóciles receptores, tipo depósitos de almacenaje, sino más bien se transforman en personas activas, investigadores críticos, siempre en diálogo con el educador, quien a su vez es también un investigador crítico. El papel del investigador crítico es el de proporcionar, siempre unido a los educandos, las condiciones para que se de la superación del conocimiento al nivel de la doxa por el conocimiento verdadero.
    Es fundamental para realizar una educación como práctica de la libertad negar la existencia del hombre abstracto, aislado, suelto, desligado del mundo, y de la misma manera negar la realidad del mundo separada de los hombres. Como ya dijimos anteriormente, el hombre sólo puede ser comprendido verdaderamente como un hombre situado.
    A través de una educación para la libertad "los educandos van desarrollando su poder de captación y de comprensión del mundo que, en sus relaciones con él, se les presenta, no ya como una realidad estática, sino como una realidad en transformación, en proceso. ... La tendencia entonces, tanto del educador-educando como la del educando-educador, es la de establecer una forma auténtica de pensamiento y acción: pensarse a sí mismo y al mundo, simultáneamente, sin dicotomizar este pensar de la acción.
    La educación problematizadora se hace así un refuerzo permanente a través del cual los hombres van percibiendo, críticamente, cómo están siendo en el mundo en que y con que están" .Claramente aparece lo inacabado del proceso de la educación como algo propio y único del hombre que corresponde a su condición de ser histórico y de historicidad. Sólo si el educando puede tomar conciencia de su verdadera condición puede apropiarse de su realidad histórica y transformarla. Se trata de una búsqueda que va en la línea de "ser cada vez más", de humanizar al hombre. Esta búsqueda de "ser más" debe ser realizada en comunión con los otros hombres, en solidaridad situada. 

La Última Entrevista Realizada a Paulo Freire


ÚLTIMA ENTREVISTA A PAULO FREIRE (VÍDEO)

En esta última entrevista, efectuada antes de su fallecimiento, Freire se nos muestra no sólo como el pensador que intenta interpretar la época, sino también como alguien que no renuncia a un nuevo proyecto de humanidad construida sobre una solidaridad estructural. Por ello insiste en mantener la capacidad de luchar contra las formas objetivas y subjetivas de la dominación.

Relata que en los últimos días se encontraba cansado, pero feliz de haber apostado tanto por la educación, además estaba a puertas de publicar sus cartas pedagógicas, a demás, uno de sus sueños era ver a los estudiantes marchando para exigir sus derechos estudiantiles, como: una marcha de los que no tienen escuela, una marcha de los reprobados, una marcha de los que se rehúsan a una obediencia servil, entre otras.

Las marchas por tanto, sostiene, son caminatas históricas por el mundo, que nos afirman como personas, como sociedad queriendo  democratizarse.

A demás diferencia a la adaptación de la inserción, la adaptación es para él una adecuación a un ajuste del cuerpo a las condiciones materiales, históricas, geográficas, climáticas, sociales, etc. Mientras que la inserción es un periodo corto a un ambiente nuevo. Por otra parte, critica la posición pasiva de las personas y el fatalismo antes de suscitado un hecho histórico.

Paulo Freire es uno de los educadores más admirados de las últimas décadas. Siempre ha sido renovador detenerse a escucharlo. Por ello, les dejo la última entrevista que brindó Freire antes de fallecer, a modo de anticipo a una serie de post sobre Freire y su obra.
Una parte de la entrevista a Paulo Freire.